A PROPÓSITO DE LA SOCIOLOGÍA, EL SUFRIMIENTO Y LA VIVIENDA
Realmente la sociología y los sociólogos con contadas excepciones como Marx, Engels, Arendt, Sennett y especialmente esa saga desconocida y olvidada de los sociólogos anarquistas españoles como Enrique Lluria o Federico Urales, les ha importado un comino el sufrimiento de las gentes desde su materialización en realidades y vivencias concretas…El juicioso profesor Bericat hace algunos años hablaba «del sufrimiento como una realidad ontológica del ser humano» y de que en la actualidad o desde su tiempo fundacional, «no habría existido una sociología del sufrimiento»
En cierto modo este profesor catalán iterinante por Sevilla y la UCM tiene razón…pero nos atrevemos a matizar…. probablemente o con bastante seguridad no hay absolutamente nada en la vida humana que sea ontológico…al final lo que llamamos ontológico no es otra cosa que, la versión laica de lo teológico. El sufrimiento y toda la vida humana es, resultado de un complejo proceso de construcción biosocial, en donde siempre, siempre, te das de bruces con el poder y la organización y ordenación de esa vida (el único capital decente de las gentes) desde el poder y si quieres de verdad como sociólogo, más que mirar ver, lo que ves, continuamente te topas con el sufrimiento
No hay que darle muchas vueltas a la cosa; al final la sociología fue acuñada por un bienintencionado politécnico que intentaba ordenar y hacer productivo para el primer capitalismo, el desorden y el orden de 1789….en España curiosamente, sería un obrero anarquista del arte de imprimir el que, en 1869, nos hablará de la Sociología como una herramienta de transformación social…de cualquier manera, no queremos engolfarnos en relatos eruditos. La puñetera realidad está suficientemente clara, en el hoy concreto de las bondades democráticas y de su cobertura interesada por los capitalismos del consumo y del silicio; la gente sufre y sufre, superando los umbrales de los sistemas o estructuras clásicas de pesares, corrosiones y sufrimientos de los tiempos del capitalismo de producción de hace ya, bastantes décadas y lo que es aún más sangriento, en sociedades democráticas y en el caso español con gobiernos socialdemócratas. Antes se sufría desde la miseria…ahora el sufrimiento es mucho más corrosivo porque se vive desde una vida ofrecida como una oferta infinita de posibilidades y placeres que se derrumban como una torreta de naipes incluso casi sin tocarles…antes, el sufrimiento estaba unida al hambre, la espada del caballero o a la misma muerte…ahora el sufrimiento está unido a la impotencia, a la frustracción continúa ante una vida ofertada desde el consumo y la política como cesto de ambrosías y felicidades
Nos emocionamos por el sufrimiento innecesario de las gentes, en Palestina, Ucrania u otros paises lejanos pero singularmente nos olvidamos de los sufrimientos de nuestros vecinos, más allá del ingenuo y nunca inocente relato del buenismo de las sociedades socialdemocráticas que parecen (en realidad puede que paradójicamente hayan supusto un muro de contención) haber dado carta blanca a un rapacidad sin rostro ni culo de las nuevas ingenierias capitalistas que han ocupado ya, silenciosamente toda la trama de nuestra vida.
Qué curioso !!!, sería un sociólogo alemán en la mediana del XIX, que junto al sufrimiento en la fábrica añadiría el del alojamiento obrero, el problema de la vivienda; en definitiva el problema der existir y estar en la Tierra. La mirada desde la Caverna sería para Platón una fantasía…pero La Caverna, sustancialmente constituyó el espacio necesario para el lento proceso que, desde la hominización llevó a la humanización y, con ello, el lenguaje, el rito, la música, la magia, la caza, la cocina, nuestro canon ético/cultural …y puede que la primera cartografía del sufrimiento y de la vida soportable como resistencia al supervivir hobesiano de los otros.
Mucho más tarde, en el tiempo casi finisecular de los años 10, algunos socio/urbanistas anarquistas españoles (Montoliú, Rizo, Alaíz) intentaron unir, espacios de trabajo con espacios de vida….fábrica, taller, vivienda y espacio urbano…»La fiebre del Oro» del capitalismo de trapos y anisados catalán se lo tragó, de manera parecida a como lo habriá hecho unos cuantos años antes con el modelo urbanístico de un decente e ingénuo ingeniero de caminos.
.En nuestra actualidad los espacios de trabajo siguen estando en poder del capital…pero solamente una parte de ese espacio..en último lugar podríamos considerar que, en la actualidad ya, y desde 1900 , el capital no es su dueño absoluto. Pero la vivienda como espacio fundamental de la vida y para la vida, para estar y habitar decentemente la Tierra, sigue estando absolutamente aprisionada por nuevos modelos e ingenierías del capital
En suma, aquí ya no valen sociologías ni puñetas…después del grito de las gentes, únicamente queda la valentía de un gobierno socialista para que el vivir, la vivienda, no entre dentro de la voracidad insaciable de los nuevos modelos de capitalismo…
Más o menos desde 1840, la llamada cuestión social se focalizó desde el espacio de la fábrica y del trabajo en general…el problema de la vivienda estaría detrás, por supuesto, pero continualmente depndiente del trabajo el salario y sus condiciones…en último lugar hasta había cabañas, barrios obreros autoconstruidos (como no hace tanto tiempo Vallecas y Pueblo Nuevo) pero es que, actualmente, ni eso, teniendo que decidir entre la infraalimentación y el techo….entre el hambre biológico, cultural, social y la «caverna» Probablente mi apreciado profesor Sennett se quedó corto cuando en 1999 nos hablaba de la «corrosión del carácter»…al vino cuando es vino hay que llamarle vino; este vino es siéndolo, mucho más que corrosión; es sufrimiento… y abundando en el asunto, puede que los socialistas, mis entrañables compañeros de ahora y de siempre, les tengo que decir qué, deseando entenderlos no les entiendo; y, cuidadín no se froten las manos los otros…se donde están los de mi trinchera y nunca, nunca les enfilalaré pero si, tengo el derecho a decirlos sin acritud, como solía decir Felipe González que, además sabía y nos hacía cazar ratones, que nunca como ahora, España necesita reconsiderar absolutamente, toda su política social,,,y entre sus contenidos, la vivienda. La sociología política de los ilustrados nos hablaba de la felicidad… la política y su sociología (la perfumista o la del grito) en el hoy de los gobiernos socialistas sería muy sencilla y a la vez, posiblemente muy muy dura y continuamente torpedeada por una derecha inmesericorde…tan solo, intentar aminorar el sufrimiento de las gentes…y entre esos sufrimientos el tener un decenta y asequible espacio para vivir…aún tenemos alguna esperanza !!!
Y este escrito no lo hace un arbitrista ni un socialista de salón…lo hace un socialista de la generación de 1982, (por no hablar de los sesenta) de ese elenco de socialistas que desde una encontrada administración del Estado en 1982, desmotivada y aún de alpargata, intentamos ajustarla a la modernidad política…de socialistas que conocían la realidad desde su propia mirada y sencillamente, porque los periódicos y los faxes te la restregaban a las 7 de la mañana, sino que tuvieron que arremangarse para cazar ratones….Queridos compañeros atrevansé a arremangarse y cazen ratones….potentes y duras leyes en el ámbito de la protección del vivir cotidiano de las gentes…..Cómo ??? piensen…un servidor solamente es ahora un jubilado enfermo que intenta mantener una cierta lucidez, pero solamente recordar cómo otros muchos compañeros aparte de Pepe, Rafa y José Luís (con el recuerdo inolvidable de Enrique Casas y el entreñable Fernando Múgica) en 1982, nos pusimos a cazar ratones,,,,y ahora, los ratones son otros, pero se les puede colocar trampas y taponar sus arpilleras…..La vivienda como el cuerpo de un niño, ni se le toca ni negocia ni utiliza, y además, en cuanto negocio…sencillamente se le desamortiza radicalmente de su manejo especculativo privado…duro, claro que es duro, pero se puede hacer…..Qué creís que no era duro, estar por los pueblos de Guipúzcua en el 83 a las 4 de la mañana intentando que el relato etarra no inundase todas las calles de Goyerri corroyendo y atemorizando a unos u a otros. o que un Subsecretario de Interior se juegue su vida para liberar/rescatar a un policia y dos funcionarios en el Líbano…
Reflexionando algunas veces en nuestra historia casi reciente pienso que, la República, nuestra gran II y única República de la modernidad, una gran ilusión compartida que parecía dejar atrás pesadillas de siglos…una República a su vez llena de buenismos e ingenuidades, que en cierta medida se suicidió o la suicidaron, porque al final, nadie se suicida sino «que te suicidan los otros» Aciertos y errores…pero sobretodo, quizá, un exceso de buenismos e ingenuidades. Errores suficientes para promover un duro y largo golpe de Estado…en la transtienda, un asunto de pura psicología social, exccsos de bonhomía política, pobreza, sufrimiento, rabia e insatisfacciones de las gentes más, las ambiciones de uno pocos, y unos muchos; las miserias de una clase media que nunca quiso ser «liberal» más una clerecía insaciable de reconocimiento y poder y unos comandantines con espuelas de usar y tirar para que no les pesaran al andar pensando que, asesinar jornaleros o vecinos de Triana o Badajoz, les iba a salir tan fácil como matar moros en el Rif.
Qué excepcionalidades en la historia de nuestro país…una patria aún inacabada que intenta esconderse bajo mitologías exclusivamente emocionales a modo «Las Corsarias» o la «Batalla/suicidio del Ebro;» una patria aún sin hacer pero llena de muertos que la intentaron construir desde la acción; la muchachada de la Columna Durruti y del «Quinto quinto Regimienro» hasta los valientes y paradójicos integrantes de las Falanges castellanas en el Alto del León.. quizá la historia y su memoria siempre se ha escrito a la carta…pero aún así, algo nos habrá podido enseñar…sino, al final nos podemos encontrar con que, los que verdaderamente ganaron fueron «los moros que trajo Franco»